Manzanas y tu salud dental

Lo que se esconde tras una manzana es todo un milagro de la naturaleza, quizás por eso en la Biblia la eligió Dios como la fruta del conocimiento, la vida eterna. ¡Lo que no entendemos es su atribución con el pecado!

Dentro de las frutas, las manzanas aportan un valor energético intermedio, entre 40 y 50 kilocalorías por cada 100 gramos dependiendo del tipo concreto y de su grado de maduración.

Una ración estándar de manzana puede llegar a aportar entre 4 y 5 gramos de fibra, lo que representa una cifra importante si la comparamos con el aporte de otros alimentos en este ámbito. La fibra de la manzana tiene una doble y curiosa particularidad: consumida cruda y con su piel, la manzana aporta una cantidad importante de fibra insoluble de efecto laxante muy interesante para combatir el estreñimiento y, en sentido contrario, sin piel y asada, su riqueza en fibra soluble dota a la manzana de un efecto astringente al mejorar la capacidad de retención de agua por parte de las heces y por tanto aumentando el volumen fecal.

Aunque de contenido vitamínico más bien modesto (ligeras cantidades de vitaminas C, E y A) y con un aporte de potasio interesante, la mayor riqueza nutricional de la manzana radica quizás en todas esas sustancias denominadas fitonutrientes con un marcado carácter antioxidante, como son los taninos, flavonoides, antocianos, polifenoles, entre otros, que dotan a las manzanas de esa leyenda –en parte cierta y en parte exagerada- de alimento saludable. Sobre estas sustancias es sobre las que se suelen hacer descansar los beneficios en el consumo de manzana sobre el colesterol, por citar solo un ejemplo habitual.

¿Y para nuestra boca? ¿Tiene algún beneficio?

Pues sí, son varios los beneficios acumulativos que aporta el consumo de manzanas a tu salud buco-dental. Te los enumeramos.

  1. Una manzana después de comer ayuda a limpiar la superficie de los dientes en la acción de la mordida.
  2. Gracias a sus nutrientes, mejora el estado de tus encías ya que mejora la circulación sanguínea, según estudios recientes.
  3. Ayuda a mejorar el pH de tu boca al incrementar la producción de saliva durante la masticación.
  4. Además de ciertas propiedades bactericidas que se suman al efecto de limpieza producido al morder (obviamente, comerte una manzana no sustituye, en absoluto, el obligado y recomendado cepillado tras las comidas).

Sin embargo, como la mayoría de las frutas, la manzana contiene azúcares y ácidos que actúan negativamente en el esmalte, por lo que, insistimos, y pese a sus beneficios, NUNCA sustituirá el cepillado, un consejo que siempre te daremos desde nuestra clínica dental en La Laguna, donde te esperamos.

Y, por cierto, nunca está de más que esas manzanas sean de cultivo local, quizás una reineta de Los Realejos o de Tacoronte,

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